Documentos repartidos
La información está en carpetas, correos, PDFs, Drive, SharePoint, Notion o conversaciones.
Ordenamos una parte concreta del conocimiento de tu empresa y creamos un espacio de consulta con IA para que tu equipo pueda encontrar respuestas sobre documentos, procesos, criterios, manuales o formación interna.
No conectamos todos tus documentos sin control. Primero elegimos qué información merece entrar, comprobamos que sirve y dejamos claro qué puede responder el copiloto y qué debe seguir revisando una persona.
No necesitas elegir una opción ahora. Primero revisamos si tiene sentido crear un copiloto, ordenar antes la información o empezar por algo más pequeño.
Muchas empresas ya tienen documentos, manuales, procedimientos o materiales internos. El problema es que esa información no siempre está fácil de encontrar, usar o entender.
A veces está repartida en varias carpetas, mezclada con versiones antiguas o depende de que una persona concreta recuerde dónde está cada cosa.
Cuando cada duda termina en una búsqueda larga, un mensaje por chat o una interrupción al responsable de siempre, el problema no es solo documental: el conocimiento de la empresa no está preparado para consultarse bien.
La información está en carpetas, correos, PDFs, Drive, SharePoint, Notion o conversaciones.
El equipo pregunta una y otra vez lo mismo porque no encuentra una respuesta clara.
Hay documentos antiguos, duplicados o parecidos, y nadie sabe cuál es el válido.
Las nuevas personas necesitan demasiadas explicaciones manuales para empezar a trabajar.
Una o dos personas terminan funcionando como el buscador interno de toda la empresa.
Una persona del equipo necesita saber cómo se hace un proceso interno. Busca en una carpeta compartida, encuentra varios documentos parecidos y no sabe cuál está actualizado.
Después pregunta por chat. La respuesta llega de la persona que ya ha explicado lo mismo muchas veces. Esa persona revisa otro archivo, recuerda un matiz y responde manualmente.
La duda se resuelve, pero el problema sigue igual. La próxima persona volverá a preguntar.
El problema no era que faltara información. El problema era que la información no estaba preparada para consultarse de forma clara, fiable y repetible.
Central IA Labs convierte una parte concreta del conocimiento de tu empresa en un copiloto interno: un lugar donde tu equipo puede preguntar y encontrar respuestas basadas en información preparada.
No se trata de subir todos los documentos a una IA y esperar que responda bien.
Primero elegimos qué información debe entrar, revisamos si está clara, preparamos el comportamiento del copiloto, lo probamos con preguntas reales y dejamos una guía sencilla para usarlo.
No entra todo. Entran los documentos, procesos o criterios que realmente ayudan al equipo.
Preparamos un espacio de consulta para que el equipo pueda preguntar sobre esa información.
Comprobamos si responde bien a dudas habituales antes de darlo por terminado.
El objetivo no es que la IA lo sepa todo. El objetivo es que tu equipo pueda encontrar mejor la información interna que ya existe y dependa menos de búsquedas, interrupciones y memoria informal.
El equipo encuentra respuestas sin perderse entre carpetas, versiones o conversaciones antiguas.
Las personas clave dejan de responder tantas dudas repetidas.
El equipo consulta una base común y evita aplicar criterios diferentes.
Las nuevas personas pueden resolver dudas frecuentes con más autonomía.
No todas las empresas necesitan empezar con un sistema grande. Podemos crear un primer copiloto pequeño, preparar uno para un equipo concreto o diseñar una solución para varias áreas.
La diferencia entre opciones no está en tener “más IA”. Está en cuánta información hay que preparar, cuántas personas lo usarán, cuántas partes de la empresa entran y cuánto control necesita el proyecto.
Precios orientativos desde 2.500 € + IVA.
Las opciones habituales van de 2.500 € a 14.000 € + IVA. Si el proyecto necesita más áreas, más documentos, conexiones con otras herramientas o revisión continua, se valora aparte.
2.500 € – 4.000 € + IVA
Para empezar con un copiloto pequeño, centrado en una parte concreta del conocimiento interno.
Encaja si quieres probar utilidad, reducir dudas repetidas en un área y evitar empezar con un proyecto demasiado grande.
5.000 € – 8.000 € + IVA
Para equipos que necesitan consultar documentos, procesos, criterios y respuestas internas de forma frecuente.
Encaja si un equipo comercial, administrativo, operativo, técnico, de soporte o de formación necesita más autonomía para resolver dudas internas.
9.000 € – 14.000 € + IVA
Para empresas que necesitan convertir conocimiento interno de varias áreas en un lugar de consulta más ordenado.
Encaja si hay varios equipos implicados, más volumen de documentos, información delicada o diferentes personas que no deben ver lo mismo.
El mantenimiento recomendado puede situarse entre 250 € y 900 €/mes + IVA, según el uso, la frecuencia de revisión y la necesidad de actualizar documentos o respuestas.
Las tarjetas anteriores muestran la información más importante. Si quieres comparar con más detalle, puedes abrir este bloque.
Un copiloto interno solo será útil si la información que consulta está suficientemente clara, actualizada y localizada.
Si los documentos están preparados, podemos crear el copiloto.
Si hay duplicados, versiones antiguas, carpetas caóticas, información incompleta o conocimiento que solo vive en la cabeza de algunas personas, primero conviene ordenar la base.
Esto no bloquea el proyecto. Lo hace más fiable.
Los documentos están claros, localizados y bastante actualizados.
Qué hacemos: Podemos crear el copiloto.
Hay documentos útiles, pero conviene seleccionar, ordenar o retirar algunos.
Qué hacemos: Puede entrar dentro del trabajo si encaja en la opción elegida.
Hay duplicados, versiones antiguas o carpetas demasiado mezcladas.
Qué hacemos: Recomendamos ordenar la base antes de crear el copiloto.
El conocimiento está sobre todo en personas, conversaciones o explicaciones sueltas.
Qué hacemos: Primero habría que crear documentos mínimos para que el copiloto tenga de dónde responder.
La creación inicial del copiloto se basa en una parte concreta del conocimiento de tu empresa. Si aparecen nuevas necesidades, más documentos o conexiones con otras herramientas, se revisan antes de ampliar el trabajo.
El copiloto no debería quedarse abandonado. La información de una empresa cambia: aparecen documentos nuevos, cambian criterios, se incorporan personas y surgen dudas que no estaban previstas al principio.
La creación inicial deja el copiloto funcionando. Después, puede revisarse y actualizarse para que siga siendo útil.
Puede incluir revisar respuestas, actualizar documentos, corregir dudas frecuentes, añadir mejoras y ajustar el copiloto cuando cambian procesos o necesidades del equipo.
Después de ponerlo en marcha puede haber costes de uso y funcionamiento. Dependen de cuántas personas lo usan, cuántas preguntas hacen, dónde se guarda la información, qué herramientas se conectan y si quieres una revisión periódica.
No vendemos IA ilimitada. Si el uso crece, se revisa antes de ampliarlo.
Un copiloto interno no debe tener acceso libre a toda la información de la empresa.
Antes de ponerlo en marcha decidimos qué documentos puede usar, qué personas podrán consultarlo, qué temas debe evitar y qué información delicada conviene dejar fuera o revisar con cuidado.
El copiloto debe responder dentro de lo que se ha preparado. Si no tiene información suficiente, debe decirlo. Y si una pregunta afecta a temas legales, laborales, financieros, contractuales o sensibles, debe seguir interviniendo una persona.
El copiloto responde sobre documentos y contenidos revisados.
Se define quién puede usarlo y qué información puede consultar.
Los datos delicados no se incorporan sin revisarlos antes.
Si no tiene información suficiente, debe avisar en lugar de inventar.
Las decisiones delicadas siguen quedando en manos del equipo.
Estas preguntas resuelven las dudas habituales antes de revisar si tiene sentido crear un copiloto para tu empresa.
Es un espacio de consulta con IA para que tu equipo pueda encontrar respuestas sobre documentos, procesos, criterios, manuales o información interna preparada. No es simplemente subir documentos a una herramienta y esperar que acierte.
No exactamente. Esas herramientas pueden ayudar, pero no deciden por sí solas qué documentos son válidos, qué versiones están actualizadas, qué información debe quedar fuera, quién puede consultar cada cosa ni qué preguntas debe responder bien el sistema.
No conviene conectarlo todo directamente. Si hay duplicados, versiones antiguas, carpetas mezcladas o información incompleta, primero puede hacer falta ordenar los documentos más importantes.
De forma orientativa: Esencial entre 7 y 12 días laborables, Equipo entre 2 y 4 semanas y Empresa entre 4 y 8 semanas o según el caso. El plazo depende de cómo estén los documentos, cuántas personas lo usarán y cuántas pruebas haya que hacer.
Cada opción incluye una cantidad distinta de documentos, personas, áreas, preguntas de prueba y reuniones de trabajo. La opción Esencial sirve para empezar pequeño, Equipo para un departamento concreto y Empresa para varias áreas con más control.
Depende de la opción elegida. Esencial está pensado para hasta 5 personas al principio, Equipo para hasta 20 y Empresa para hasta 50. Si necesitan usarlo más personas, se revisa antes de ampliarlo.
Solo si se revisa antes. La información delicada no debe incorporarse por defecto. Puede dejarse fuera, limitarse a ciertas personas o requerir revisión humana.
No. Reduce preguntas repetidas y ayuda al equipo a encontrar respuestas, pero las personas responsables siguen siendo necesarias para actualizar criterios, revisar información importante y tomar decisiones.
No. El precio de creación cubre el trabajo inicial acordado. Después puede haber costes de funcionamiento según cuántas personas lo usen, cuántas preguntas hagan, dónde esté la información y si quieres revisión periódica.
Cuéntanos dónde está ahora la información de tu empresa, qué necesita consultar tu equipo y qué problema quieres resolver.
Con esa información podremos valorar si conviene crear un copiloto, ordenar antes los documentos o empezar por una revisión más pequeña.
No necesitas enviar documentos ni accesos en este primer paso. Solo necesitamos entender tu situación inicial.